El problema propio
Un diseño puede estar impecable solo y romper el feed.
Instagram no se mira de a una foto: se mira de a nueve. Los clientes aprueban piezas sueltas y después el conjunto queda desparejo — dos placas del mismo color pegadas, tres fotos oscuras seguidas, un corte donde no iba.
No es un problema de diseño. Es un problema de que nadie ve la grilla hasta que ya está publicada.
Lo que armamos
Feed Preview arma el perfil completo antes de publicar nada.
Se pega el link de la cuenta y toma el usuario, la foto, la biografía y los números; o se escribe todo a mano. Se arrastran las piezas, se ordenan, se agregan destacadas con portada.
Se ve en celular y en escritorio, en claro y en oscuro, y se puede pasar a modo presentación —sólo el teléfono, sin panel— para mostrárselo al cliente en una llamada.
El detalle que importa
La grilla se puede ver en 4:5 o en el 1:1 de siempre, y marcar dónde corta la pantalla.
A las 6, 9 o 12 fotos: es la línea que la mayoría no pasa cuando entra a un perfil. Saber dónde cae ese corte cambia qué pieza va primero.
Es el tipo de decisión que hoy se toma de memoria y que acá se ve.
Cómo se usa
No hay registro, no hay servidor, no hay nada que se suba a ningún lado.
Cada cliente es un proyecto aparte, se duplica y se renombra, y todo queda guardado en el navegador con respaldo exportable e importable.
El trabajo no sale de la máquina de quien lo hace, y armar un feed nuevo no cuesta más que arrastrar archivos.