La distancia
Housen vende algo que todavía no existe.
Un dúplex en pozo es un plano, un render y mucha imaginación del otro lado del mostrador. La decisión es de las más grandes que alguien toma en su vida, y se toma sin poder entrar a mirar.

La distancia
Housen vende algo que todavía no existe.
Un dúplex en pozo es un plano, un render y mucha imaginación del otro lado del mostrador. La decisión es de las más grandes que alguien toma en su vida, y se toma sin poder entrar a mirar.
El plan
Lo primero fue darle a cada proyecto un lugar propio y completo.
Manzana 42, Casa M, Dakota, Manzana 74 y Manzana 45. Cada uno con su descripción, sus tipologías, su equipamiento, sus instalaciones y sus terminaciones — lo que en una constructora se pregunta siempre y casi nunca está escrito.
El recorrido
Después vino la parte que cambia la conversación: un recorrido virtual de 360°.
Doce escenas por proyecto, navegables con el mouse o con el dedo: exterior, puerta, estar, estudio, comedor, cocina, patio, planta alta, habitación principal, habitación 3, ante baño y habitación 2.
Corre sobre WebGL y carga cada escena por separado, así que se entra por el exterior sin esperar las doce. Y si el dispositivo no puede con WebGL, lo dice en vez de quedarse en negro.
La consulta
Un recorrido que no deja una consulta es una visita perdida.
El formulario no manda un correo a una casilla: arma el mensaje de WhatsApp con el nombre, el correo, la cantidad de dormitorios que se busca y lo que quieran agregar.
La consulta llega clasificada y no como un “hola”. Del otro lado se sabe de entrada quién escribe y qué está buscando.